viernes, 24 de abril de 2009

El ego-maniaco

Hoy me he dado cuenta de (he reconfirmado) cómo funciona nuestra naturaleza, el placer, el sentirse bien nos lleva solamente a ser egoístas y a disfrutar de las personas solamente por el encanto y la satisfacción de sentirse acompañado, valorado.

Nuestra autoestima no es más que un ego escondido detrás de un manto algo traslúcido, que lo hace percibir frágil, algo que nos lleva a buscar la felicidad en la vida por medio de los demás, no somos capaces de salir adelante creyendo nuestros mismos conceptos, no somos capaces de respirar por nuestros mismos pulmones, necesitamos de esa palabra externa y perfecta que llega a nuestro cerebro y quiebra el corazón, sacando tantas mariposas escondidas en nosotros.

Necesitamos de versos de amores, necesitamos de palabras confusas para sentirnos deseados, y el egoísmo llega con el necesitar todo esto y todo aquello que nos deja sentir estrellas y alcanzar un ego aun más alto, más grande, más monstruoso.

Creo que es vergonzoso poner a todos aquellos que desean querernos o lo desearon en algún momento detrás de condiciones perfectas, que nos llevan a obligarlos a comportarse de ésta o esa manera. A sacrificar cosas, como el sueño, para hacernos sentir importantes, agradables, deseables.

No creo justo con ellos, quienes desean querernos, someterlos a tantas cosas solamente por el deseo de sentir, de sentir bien. No creo justo con ellos las ideas que crecen en nuestras mentes, haciéndonos pensar, imaginando un odio repentino hacía nosotros, no creo justo de repente odiarlos momentáneamente, no creo justo querer morir por eso que pensamos, porque ese pensamiento sólo genera un dolor profuso y repentino en nosotros y ahora nuestro vil egoísmo nos crea la ilusión de morir por ellos, sin ni siquiera saber exactamente qué es lo que está en realidad pasando.

Querer que desaparezcan repentinamente, para no verlos más, para que nadie más pueda disfrutarlos, para que nuestro dolor sea en parte vengado, por nuestro monstruoso ego que no quiere ser defraudado.

¿Por qué no solamente vivir al máximo cada momento? Dejando de lado el ego, el egoísmo, siendo totalmente ingenuos creyendo cada sonido, cada sabor, sin sentirnos lastimados por la duda al final del día ¿Por qué no solamente pensar en ellos como un recuerdo profundo que cada vez que llega a nuestras mentes se pueda oler, se pueda tocar, pero sin la necesidad egoísta de que se vuelva a repetir? ¿Por qué no dejarlos libres, y pensar que serán más felices con su libertad y si algún día desean volver, solamente recibirlos?

Es difícil, porque es la naturaleza de la carne la que no quiere sentirse herida. Pero ¿por qué es necesario pensar que debemos salir heridos? Sólo se necesita imaginar con los sentidos , probando cada cosa y dejando que suceda. Disfrutar el momento. El exacto momento. El color, las palabras, las letras, cada consonante, cada vocal, cada sonido, cada trago, sin compromiso.

Porque cada ser humano necesita en el fondo, aunque se niegue, unos dorados aros delgados que unan eternamente la vida de dos desconocidos, siempre se piensa, siempre la sociedad está encima como el sol candente juzgando nuestros pasos, nuestro físico, nuestros sentimientos, nuestra bondad, nuestra maldad, nuestra verdad, todo, cada cosa que somos, están bajo los ojos de ese horrible ser, la sociedad, que a la final nos ha moldeado, nos ha estructurado, nos ha puesto un aire de ella en nosotros, llevándonos a ser egoístas.

Aprendimos lo que ella, la sociedad, juzgó que era bueno, pero nos hemos chocado con un espíritu rebelde dentro de nosotros el cual no traga entera cada razón que la sociedad impone.
Nos mostró un mundo de opciones correctas que podemos hacer y otras no correctas que no debemos hacer, se inventó el deber, la obligación, trastornó nuestra mente en cierta parte, y nos enseñó a capturar en el sentimiento a ellos quienes quieren libremente querernos.

Nos enseñó juzgarlos, nos enseñó odiarlos intrínsecamente, nos enseñó enloquecer por ellos si no están junto a nosotros, nos enseñó que el abandono era malo, que la libertad no es digna de uno solo, que el mal está en la soledad, que necesitábamos capturar eternamente a ese ser que deseaba querernos.

Pero se le olvidó decirnos que estos seres eran libres, que no somos quienes para imponernos, que no los conocemos jamás a fondo, que la felicidad no se encuentra reteniéndolos para que nuestro maniaco ego sienta mejor. Se le olvidó enseñarnos a ser realmente humanos, realmente mejores, y ahora el precio lo pagamos con pequeñas dosis de dolor , con pequeños lapsos de locura, con suspiros profundos y lágrimas gruesas, con querer gritar, arrancarnos el cabello, con la sensación de frustración, de indeseo… con nuestro loco ser.

Pero ahora sólo queda ser consciente de la realidad. Estar atentos al movimiento sin anhelar el pasado pero aprendiendo de él, y así proveernos un mejor futuro. Tratando de ser cada día más libres, y liberarnos de tantas ataduras, no siendo irracionales que se mueven con el viento y el pasar de la gente, tratar de buscar nuestra propia esencia, sin el ego y el egoísmo que es tan nuestro y nos destroza tan rápido, sin el juzgar que no nos deja ser consecuentes y pone una venda en nuestros ojos y sin oír a la sociedad que pone un yugo sobre nuestros hombros. Tal vez así podamos estar más cerca a la felicidad que tanto tantos buscan, de respirar por nuestros pulmones y reaccionar por nosotros mismos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,la palabra precisa, la sonrisa perfecta.Ojalá pase algo que te borre de pronto:una luz cegadora, un disparo de nieve,ojalá por lo menos que me lleve la muerte,para no verte tanto, para no verte siempreen todos los segundos, en todas las visiones:ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.”
Silvio Rodríguez – “Ojalá”








___________________________________________


¿Pero por qué diablos necesito tenerlo cerca? Ahora se vuelve personal, ahora no puedo reaccionar, ahora me posee el demonio del egoísmo y mi instinto es buscarlo, sentirlo, quererlo. Mi instinto es morir, ya no sobreviviré más, y quiero que se muera de dolor por la distancia, quiero hacerlo sufrir, quiero que el pensamiento no lo deje en paz.

7 comentarios:

  1. Los seres humanos a parte de ser (o hacernos llamar) "razonables" somos seres que tienen una sensibilidad bastante despierta, y como creo q dijo Descartes simplemente los sentidos nos suelen engañar, o más que engañar creo que simplimente aceptamos toda la información que nos proporcionan como verdadera sin juzgarla o hacer un razocinio al respecto... Por esa misma sensibilidad y todo aquello que percibimos cuando estamos cerca de una persona agradable que nos hace sentir unicos en el mundo es que al setir esa "felicidad" o "placer" viene a nosotros la necesidad de que dicha persona sea de nuestra exclusividad...

    Pero más alla del egoismo en parte es culpa de la razon o mejor de nuestro sentido comun (si es que nuestros genes aun lo contienen) que olvida decirnos que en realidad somos felices no por el hecho de tener cerca a esa persona, sino que somos más felices cuando sentimos nuestra satisfacción y la de la otra a la vez. Por culpa de ese olvido caemos en el egoismo de pensar solo en nosotros, hasta el punto de en ocaciones olvidar la felicidad del otro...

    En conclusion y despues de tanta carreta un poco sobrante pero se me dio por escribirla y ya, ante el egoismo no queda otro camino que hacer una reflexion imponiendo nuestra razon sobre lo que nos dicen nuestros sentidos, escribirlo tal vez es sencillo pero tampoco es imposible, simplemente como todo en la vida hay que examinar los pro y los contra, teniendo en cuenta que de cirta forma la felicidad y bienestar del otro nos proporcinara lo mismo y al doble, y tmbn no hay que olvidar el destino que aunq pareciese que se nos burlara en la cara el tiene que cumplir su mision para que en medio de todo algun dia nuestro "sentido comun" se imponga sobre nuestros intereses y nos muestre que todo lo que sucede tiene un fin, no es aleatorio que siempre tendremos que aprender cosas... En medio de todo creo que lo mas importante es aprender a amar, pero cabe la reflexion ¿Q es amar?

    ResponderEliminar
  2. Jummm nunca habia pensado el amor desde ese punto de vista... pero es cierto, si pudieramos de repente dejar a un lado nuestras pasiones y entender que quien ama deja libre, quiza podriamos dejar de sufrir y esperar conductas de los demas que quiza nunca llegaran... Si de repente dejaramos de imaginar el amor y sus demostraciones, posiblemente dejariamos de sufrir pues la premisa seria la felicidad de quien se ama...

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. HUY EKELA !!
    NO SABIA QUE PENSABA ASI !!
    TENEMOS QUE HABLAR !!
    LA QUIERO MUCHO !!

    ResponderEliminar
  5. ps me encontre con esta frase en el facebook de una amiga y ps no se que opinen al respecto:

    "Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos." Fernando Pessoa

    Ps ahi la dejo haber si alguien quiere pensarla un rato!

    ResponderEliminar